Fue feroz bailar un tango sin caer como marionetas al piso.
Maravilloso!
La 99
Gracias!
Hay una sola voz que destruye armaduras, una sola voz, que
ametralla el medio del pecho, y uno ya no es inocente si huyera de ella...
Hay una sola poesía, la de la carne, la de la sangre, la del compromiso, no he conocido otra...
Fué un sueño conocerte, y un despertar.
Hasta ese momento, no conocía el insistente susurro de la libertad ni el grito de la piel cuando añora...
Esa madrugada, sali airosa en la batalla a la mentira, y la injusticia me empezó a doler tanto, que para socegarla, me hice justa.
Esa madrugada, me quedé con tanto amor, con tantas caricias y con tanta canción que lleva tu nombre, que para vencer la pena, canto y amo, tanto.
La vida fue tan bella desde vos, que la hice propia, y ahora es mi vida la bella. Si pudiera, me gustaría escribirte alguna vez mas.
Mercedes Rivero.
Etiquetas: poesía


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